Image

pionero proyecto cerró su primer año de trabajo- diario de concpcion

Listen to this article


A minutos del patrimonial campus de la Universidad de Concepción (UdeC) en la capital penquista hay un espacio que alberga uno de los últimos relictos de bosque caducifolio de Concepción y ricos ecosistemas acuáticos en que habitan decenas de especies nativas. Y ahí cobró vida el Campus Naturaleza, proyecto pionero a nivel nacional y de importancia global que se mostró el 26 de mayo de 2023 para iniciar un trabajo de impactos vitales del presente al futuro del territorio y la comunidad.

Proteger la valiosa biodiversidad y preservar un legado único es la propuesta, el desafío y la misión del equipo tras la iniciativa que lidera el doctor Cristian Echeverría y completó un exitoso primer año, del cual recientemente se proyectaron imágenes en el frontis de la Facultad de Ciencias Químicas como hito para conmemorar el aniversario.

Pero, la historia y trabajo comenzaron bastante tiempo antes mostrarse al mundo y queda mucho más por delante al alero del proyecto cuyo avance enorgullece en sus logros e impulsa a seguir alcanzando metas más ambiciosas. “Hemos tenido un avance mucho mayor al que esperábamos, Campus Naturaleza ha sido reconocido ampliamente como una instancia sin precedentes y cercana a las personas”, resume y destaca Echeverría, académico de la Facultad de Ciencias Forestales.

“Los compromisos de la comunidad interna y externa a la UdeC se han visto reforzados e incrementados”, manifiesta. “Por ejemplo académicos y académicas UdeC en la parte técnica y científica o formación de estudiantes; y en lo externo a través del establecimiento del Consejo Consultivo en que participan 12 actores de distintos ámbitos. Además, las autoridades han mantenido su compromiso de mantener y reforzar más este proyecto institucional”, detalla.

El proyecto

El científico resalta a Campus Naturaleza como “un espacio destinado a la restauración y conservación de la biodiversidad, con oportunidades para la investigación, educación y recreación de fuerte vinculación social y con beneficios para el ser humano”.

Para ello el proyecto se sustenta en cinco ejes de acción: conservación in situ de áreas de alto valor de biodiversidad; conservación ex situ de especies en riesgo de extinción; restauración ecológica de áreas degradadas o con especies exóticas; educación ambiental biocultural; y bienestar físico y mental.

Todo tiene como escenario a más de 180 hectáreas en terrenos de la UdeC que, entre cerros y quebradas que colindan con el campus universitario, poseen ecosistemas donde hay sobre 100 especies nativa de flora, fauna y hongos, y muchas amenazadas, según han identificado las investigaciones. Pero, también hay invasión de especies forestales exóticas como pino.

Hitos del año

Sobre la base de la propuesta, Echeverría explica que la ejecución del Campus Naturaleza como tal partirá aprobado el Plan Maestro y se está en proceso de búsqueda de la institución nacional o internacional a cargo de su diseño, lo que se debe resolver en un corto plazo.

Pero el gran interés se tradujo en lograr objetivos y empezar labores antes de lo planificado.

“Una meta era desarrollar un modelo de gobernanza que pudiera incluir a diferentes actores relevantes de la comunidad interna y externa. Teníamos el plazo de un año, pero a los pocos meses se pudo aprobar, validar e implementar un modelo que fue agregando más actores e instituciones de apoyo dentro de la Universidad de las esperadas. Y cada uno de los órganos dentro han estado operando este año sin inconvenientes, tanto niveles superiores de toma de decisiones como intermedios y de apoyo”, afirma.

También destaca que se partió con el trabajo que permitirá establecer la primera colección ex situ de árboles amenazados en Chile, empezando con tres especies del género Nothofagus, gracias al financiamiento que recibió el proyecto desde la Fundación Franklinia de Suiza.

Y comenzó el programa de vinculación social, que aborda líneas de educación ambiental y bienestar, a través de visitas guiadas. “Ha habido mucho interés de diferentes actores de visitar Campus Naturaleza, más de lo esperado, y hemos tenido que planificar con tiempo y cuidado las actividades en estos lugares que son frágiles”, explica.

Como hito también releva que Campus Naturaleza fue la plataforma elegida para lanzar, el 22 de abril, de la “Guía para la acción climática en municipios y gobiernos regionales” que elaboraron el Banco Interamericano de Desarrollo y el Ministerio del Medio Ambiente.

Campus Naturaleza: beneficios más allá del tiempo y espacio

“Conservar la naturaleza en ambientes cercanos a las ciudades y que brinde oportunidades de vinculación con la sociedad requiere un esfuerzo de muchos de nosotros y vamos a seguir trabajando en eso”, sostiene el director del Campus Naturaleza Cristian Echeverría para proyectar un quehacer vital y urgentemente necesario, de impactos integrales que trascienden al espacio físico de unas decenas de hectáreas y al tiempo presente.

Desde allí asevera manifiesta que “es necesario mirar al Campus Naturaleza como un proyecto de largo plazo, porque lo que se va a construir es un proceso que va a tomar tiempo; y no sólo como el beneficio de ir al lugar, sino en todos los otros intangibles que provee”.

Es que el científico asevera por un lado que “no podemos pensar que en dos o tres años esté todo logrado: la naturaleza sigue un ritmo que tenemos que respetar cuando queremos lograr este tipo de conservación efectiva”.

Por otro asevera que “la presencia, cuidado y mantención de Campus Naturaleza tiene un efecto más allá que estar caminando dentro del área y se puede impactar hacia la sociedad completa de Concepción”. Se refiere a los servicios ecosistémicos, o beneficios para el bienestar humano que provee la biodiversidad de la mano de sus funciones que son vitales y van desde proveer recursos alimentarios y económicos, hasta agua y aire. Al respecto enfatiza que “tenemos un cambio climático que nos amenaza con olas de calor y la presencia de ecosistemas nativos tan cerca de la ciudad tiene impacto en controlar y reducir las altas temperaturas; además de limpiar el aire, controlar los vientos, proveer agua que las personas y ecosistemas necesitan”.

Por su valor intrínseco como riqueza natural y sus vitales funciones el por qué tanto preocupa la degradación y pérdida de bosques y ecosistemas nativos que ha habido a lo largo de la historia por diversos factores; que tanto se necesitan iniciativas de restauración ecológica y/o conservación de biodiversidad nativa con sus hábitats; y que tanto se valora la existencia de remanentes en el territorio local y del Campus Naturaleza UdeC que le pone un manto de resguardo.

Se demuestra en que “hemos recibido intereses de actores tanto nacionales como internacionales de financiar distintas actividades”, afirma Echeverría.

Próximas metas

Pero esa mirada e implicancia de largo plazo e integral se debe abordar desde el presente y con acciones específicas.

“Lo más importante como paso número uno es que tenemos la formalización de la conservación de los ecosistemas remanentes dentro de Campus Naturaleza; y la creación de un programa de vinculación y uno de investigación, ambos basados en las políticas de la Universidad. Eso nos da soporte en que Campus Naturaleza viene a responder y materializar muchos de los objetivos que busca la UdeC en su plan estratégico”, releva.

Y desde allí y como metas del próximo periodo destaca que “necesitamos avanzar en cómo la Universidad materializa a Campus Naturaleza como una entidad y elemento importante en su quehacer”. En el mismo sentido está avanzar y reforzar la vinculación con actores del sector público, privado y la sociedad civil en pos de la implementación y mantención del proyecto.

En este contexto es crucial definir en próximos periodos a la entidad a cargo del Plan Maestro para su diseño y luego aprobación e inicio de la ejecución del Campus Naturaleza con acciones y plazos de sus distintos ejes, si bien hay varias actividades que han comenzado y no se descarta -por el interés que existe- obtener otros financiamientos que impulsen.

Es el caso de la conservación ex situ, traer hasta el espacio a especies que no están allí presentes que es lo que marca la diferencia con la in situ que trabaja con lo que hay, Cristian Echeverría cuenta que las primeras labores han sido preparar el terreno donde se establecerá e implica la tala de cerca de 6 hectáreas con presencia de árboles exóticos entre 2024 y 2025.

“El objetivo es establecer a partir de este año la primera colección de especies amenazadas de Chile. No era algo que esperábamos comenzar aún y dado el financiamiento, interés y la colaboración de muchas instituciones de Chile y también internacional vimos que es una oportunidad única de poder implementar el inicio de un futuro jardín botánico para la UdeC y la región”.

En www.campusnaturaleza.udec.cl se puede acceder a información detallada sobre el proyecto y sus acciones.





Source link