La solicitud de una evaluación de impacto ambiental que retrasó la construcción de alrededor de 158 viviendas de las personas del Comité Buen Vivir, en el sector rural de Alerce, generó preocupación en Puerto Montt.

Esto debido a que dentro del mismo terreno está construyéndose en paralelo una segunda entrega de viviendas sociales, sumando un total de más de 300 hogares en el mismo sector.

El problema es que existe una norma que exige la evaluación de impacto ambiental ante una edificación de esta magnitud, a lo cual desde la constructora apelaron al desconocimiento de este proceso, a pesar de que era su responsabilidad gestionar este trámite.

Por lo que ahora desde la Dirección de Obras Municipales, ente fiscalizador, cuestionan esta construcción por un eventual “fraccionamiento de proyectos de interés público”.

Así lo explicó, la Directora Regional del Serviu, Isabel De La Vega, quién también indicó que la DOM otorgará el permiso de edificación después de la obtención de la evaluación ambiental.


En el mismo contexto, el Seremi de Vivienda y Urbanismo, Fabian Náil, aclaró que la obra cuenta con los recursos necesarios para desarrollarse.

La Presidenta del Comité Buen Vivir, Gloria Ampuero, aseguró que espera contar con una pronta solución para recibir sus viviendas.

Ahora el MINVU junto al SERVIU, está trabajando continuamente con los miembros del comité para entregar tranquilidad en la materia que los mantiene expectantes: el posible retraso en la entrega y construcción del hogar soñado.